Hola,
acabo de leer un diario de mi compañero de fatigas sobre nuestra llegada a este albergue laboral en el que ahora nos hallamos. En él relata lo bueno y lo malo de nuestro aterrizaje juntos. Y menos mal que fue juntos porque sola en esta oscuridad, no se sobrevive. En ese diario pese a todo, hay más cosas malas que buenas. Algunas ya las conté de viva voz ante muchos de vosotros, otras mejor me las guardo. Y no insistiré. Después del diario viene un diseño de proyecto estratégico que apenas nadie ha leído. Para qué, si eso supone un análisis de la realidad para encauzar un cambio útil. Me pregunto qué estamos haciendo mal. Intento empatizar, integrarme en el grupo, pero es difícil. Intento aceptar que los compromisos no son tales y que "ésto es lo que hay" como se me ha dicho. Pero, a fin de cuentas, no es más que un vano intento. A fuerza de cambios leves, consigo mover esta enorme maquinaria de burocracia, ante la incertidumbre del cambio, los recelos de lo desconocido, la desconfianza que mi propia persona inspira a mi alrededor, soy en sí algo nuevo que se ha colado en su estructurada vida. A fin de cuentas nadie se pregunta ¿podría hacerlo mejor?. Yo sí, lo hago constantemente, ese es el concepto que tengo de innovación y el que llevo aplicando desde hace mucho pero he llegado a un mundo donde no se quiere conocer su significado. Y tengo la sensación de estar en el taller de reparaciones, aparcada, parada, sin poder reaccionar . Pero yo sé que es posible porque siempre lo ha sido, siempre he podido hacerlo mejor, eso es lo que mi experiencia me ha enseñado. Pero ahora ¿cómo hago que lo entiendan? ¿Cómo hago para volver a encontrar mi motivación?.
"Todos piensan en cambiar el mundo pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo". L. Tolstoi
Anonimus